miércoles, 24 de septiembre de 2008

MIL Y UNA AGACHADAS DEL SEÑOR K.


(Irene Aragona, docente escuela primaria)
La conocida narradora Graciela Montes nos insta a contar cuentos desde un artículo aparecido en Clarín[1]. Allí nos dice que contar un cuento “es un acto de libertad muy apreciable”. Acude a la leyenda de Sherezade para convencernos. Es sabido que la bella de las “Mil y una noches” con “el poder de la palabra... demora la sentencia del rey Schariar”
En otro sentido, un cuento puede ser el instrumento del dominador.
En nuestra tironeada Argentina, no se trata de un solo narrador, en todo caso, el unísono responde a una multiplicidad de voces: el gobierno, los organismos internacionales (incluyendo al simpático secretario de la OIT) periodistas y sindicalistas. Sin necesidad de una noche de luna como paisaje, sin ser menester verlos al calor de las tintineantes lengüetas de fuego, “nos cuentan” que el gobierno le ha hecho frente al FMI. Tal es el poder seductor del señor K. que hasta el bonachón Bush (la masacre de Irak es solo un detalle) ha dicho “ahí viene el conquistador del Fondo”...”siga negociando con firmeza con los acreedores” [1] .
Si detrás de este cuentillo no se reflejasen las sombras de miles de pibes hambrientos, de jóvenes sin futuro, de laburantes sobreexplotados y de millones sin trabajo, quizás nos reiríamos. Sin embargo es demasiado serio.
Que el acuerdo consista en alcanzar un superávit primario del 3% sin decir que nos embarga la casa, es siniestro. Primero habrá que pagar los intereses a los acreedores: “el fondo establece esta garantía a favor de los acreedores que así tienen el privilegio sobre cualquier otro acreedor del Estado, incluidos los beneficiarios del gasto social” [2], léase: nosotros, nuestra familia, nuestros chicos, sus padres, etc.
Que el 3% del producto bruto implique que Kirchner le ganó a Menem (en 1992 el superávit fue de 1,9%), a De La Rúa (1,6%) y hasta el propio Lavagna (enero: 2,5%) y se presente esto como política independiente, no es cuento que nos mueva a risa. En criollo significa sumar los gastos del estado en “salud, educación, ciencia y técnica, vivienda, agua potable, energía, combustible, transporte, ecología y medio ambiente, justicia, seguro y cárceles. [2]
Que se utilicen las reservas del Banco Central (“nuestra soberanía”) para pagar a los acreedores de una deuda ilegítima muchas veces ya abonada, solo puede hacer sonreír para la foto a los mistificadores que desean sumirnos en la ignorancia cómplice, mientras en Dubai explican sus razones bebiendo un cóctel en un lugar donde “los invitados son transportados en Rolls Royce” [1]
No es gracioso, tampoco, usar el pasado "progre" de Rafael Bielsa (como suele hacerse con los quebrados y colaboracionistas) Para ocultar que haya sido el mismo personaje junto a PAMPURO, quien defendiese en la comisión de la cámara de diputados la inmunidad de las tropas norteamericanas y que lograron el compromiso de la sanción de la ley requerida por los Estados Unidos” [3].
Una agachada más como el envío del proyecto sobre patentes que los monopolios farmacéuticos le exigen a don K.

En cuanto a la frase " todos somos hijos de las Madres de plaza de Mayo", dicha por Kirchner en las Naciones Unidas, podrá emocionar a una aggiornada Hebe de Bonafini. No lo hace con quienes vemos la maniobra dilatoria de aprobar la anulación de la Obediencia Debida y el Punto Final, como salida política, al decir del propio Díaz Bancalari( PJ. Un eufemismo más que, como tal, encubre, que el proyecto del PJ impide el principio de retroactividad, las sentencias previas o no contempla el indulto, mientras aleja el fantasma del juicio en el exterior. El tiempo pasa... y los genocidas se van transformando en viejitos... como si unas hojas más o menos, caídas de tan siniestro calendario cambiaran su esencia.
No, no es broma que todo esto se pergeñe en la cara de los trabajadores. Y más, si se ha logrado porque los socios menores, dirigentes sindicales ellos, con su tregua le han dado ínfulas y seguridad al gobierno.
No está lejana la ocasión en que un dirigente de AMSAFE, se mostrara sorprendido de nuestra insistencia en llamar PATRONAL al gobierno.
No nos cansaremos de hacerlo!
Kirchner, Reutemann, Obeid, Binner, Ibarra, son parte de la patronal Lo son doblemente: son patrones para los empleados estatales, y en un sentido amplio, lo son por los interesen que defienden.
Por ejemplo, cuando la Legislatura porteña, hace meses, votó las 6 horas para recuperar el principio de insalubridad que beneficiaba a los trabajadores del Subte, Ibarra vetó la norma beneficiando a la patronal privada.*
Solapadamente, valiéndose de dobles discursos, algunos partidos patronales, no aparecen como tales. Es el caso del ARI .No olvidemos las declaraciones de Carrió a favor de Reutemann o el apoyo a Ibarra en las últimas elecciones porteñas. Contagiados de “ciertos vientecillos religiosos”, podríamos decir que si la política se expresase en términos de “pecados, el peor pecado consiste en llamar a tener confianza en nuestros propios verdugos, tengan éstos, insulsos ojos celestes, saco abierto, penda del cuello un crucifijo, o, simplemente, practiquen aerobismo.
Hay una valla que nos separa. Algunas veces se materializa cuando vamos a protestar a la Casa de Gobierno. No tenemos que olvidarla. Quienes lo hacen integran listas electorales en el ARI (Tony Riestra, V. Benas, Macaluze, Maffei- AMSAFE. O en el procapitalista PS como Basteiro (CTA), ahora junto a Izquierda Unida (CTA. El toque lo ha dado Lozano yendo junto a gente del Opus Dei en las listas de Ibarra en Buenos Aires. Dirigentes / políticos que llaman a la tregua en forma abierta o encubierta y terminan apoyando al Sr. K. El señor K que ha rubricado uno de los acuerdos más leoninos que la Argentina haya conocido.
Una valla de clase que nos separa, nos mantiene con la mente en frío, no nos paraliza. Seguimos apostando a la única salida: la movilización masiva, unificada y continua. Con ella los venceremos al mismo tiempo que daremos por tierra con sus cuentos clasistas al revés.
Sherezade mantenía a su posible verdugo despierto con sus narraciones. Aquí por el contrario, el cuento del gobierno mantiene dormido a una parte del pueblo... será por poco tiempo, a poco de caminar, mostrará su verdadera cara.
La respuesta la daremos entre todos juntos, de este lado de la valla. El cuento se hará historia contada por nosotros: LOS TRABAJADORES.
[1] Clarín, 24/09/2003
[2] Revista Veintitrés, Bs. As, nº 271, 18/09/2003
[3] La Nación 02-l0-03* La postura diferente en plena campaña electoral, últimamente, no ha sido más que oportunismo, no exento de maniobras.