domingo, 21 de septiembre de 2008

CONGRESO DE MEDIA Y TÉCNICA

Documento confeccionado para el Congreso Nacional de Educación Media y Técnica.
(Marcelo Andelique, profesor de Historia y preceptor en escuela de enseñanza media.)

Santa Fe 28-08-2003
Hablar sobre la actual coyuntura que viven los docentes de las escuelas medias y técnicas, requiere necesariamente hacer una breve reseña de la implementación de la reforma educativa, que fuera iniciada con la transferencia de las escuelas medias y técnicas al ámbito provincial en 1992 y con la sanción de la Ley Federal de Educación en 1993. A diez años de su implementación, el balance que los docentes podemos hacer no es menos que catastrófico. La calidad educativa que se pretendía lograr no ha sido más que un mero slogan para imponer el ajuste y poner la educación al servicio del mercado, donde priman los intereses de los que más tienen. Y esos intereses estuvieron y están relacionados con las grandes multinacionales y los monopolios financieros que lo único que pretenden es cobrar la deuda externa a costa del pueblo trabajador.
La Ley federal de Educación, (cuya derogación, la actual conducción de la CTERA "se olvidó" de exigir en la carta a Filmus), estuvo y está signada por el ajuste económico estructural propiciado por organismos internacionales (FMI, BM, BID, ONU, UNESCO, etc.) para países "emergentes" (léase colonizados). Un ajuste económico que tiene como objetivo el pago de una deuda externa fraudulenta que las políticas de estos mismos organismos contribuyeron en crear, para acrecentar la dependencia económica a los centros financieros mundiales. Desde planteos mercantilistas se propuso una educación que fuera funcional a la reconversión productiva (como formadora de mano de obra barata y como legitimadora del cambio), buscando de esta manera, obtener mayor productividad para aumentar las ganancias de las grandes empresas "a las que les interesa el país". Este es el contexto, que enmarcó a la actual reforma que pretendió, según el discurso oficial, una educación de calidad para todos. Sin embargo, la implementación de esta reforma en el país y en la provincia tiene un enorme inventario de medidas que afectaron de raíz al sistema educativo en su conjunto. En particular, en lo que refiere al Nivel medio y técnico, lejos de mejorar la calidad (propiciada por el gobierno como el objetivo central de la política educativa) la empeoró a niveles dramáticos. Si analizamos la realidad educativa actual en tres planos diferentes, pero articulados, podemos visualizar que:
- en el plano institucional: el desfinanciamiento estatal, la descentralización educativa, dejaron a las escuelas a merced de un mercado que las obliga a competir entre ellas por la oferta (conocimiento/calidad de servicios), por los clientes (alumnos) y por el financiamiento (empresas y sectores interesados), generando una privatización encubierta a partir de la autogestión y el autofinanciamiento;
- en el plano laboral: las reformas laborales, los nuevos regímenes de licencias y de jubilaciones (mujeres 60 años, hombres 65 años), las evaluaciones, el perfeccionamiento arancelado, se transformaron en variables de ajuste, flexibilización y precarización laboral;
- en el plano curricular: la lógica del mercado, los intereses de las empresas, la búsqueda de la calidad bajo parámetros eficientistas, propusieron la formación de un alumno capacitado exclusivamente como mano de obra polivalente y acrítica, y en este sentido, los contenidos planteados en las áreas humanistas (Ciencias Sociales, Formación Ética y Ciudadana, etc.) dado el carácter aséptico que toman, tienden a naturalizar la situación imperante a los fines de reproducirla.
Por lo tanto, la reforma educativa impuso una lógica bajo la cual fue imperativo descentralizar la administración y el financiamiento del sistema, aumentar la productividad escolar, responsabilizar a los docentes por los resultados de sus tareas, incentivar la innovación a través del financiamiento de proyectos, estimular la competencia interinstitucional y hacer un uso de los recursos, fundado en el cálculo costo/beneficio.
Por otra parte, la reforma contempló una evaluación de los resultados del sistema educativo y sus actores. El control centralizado mediante la evaluación, contrasta con el discurso de democratización y participación planteado oficialmente, dejando en evidencia, que mientras se descentralizó con objetivos claramente económicos, por otro lado, se conservó un rol fuertemente centralizado en lo que respecta al control y la evaluación de la política educativa con fines claramente utilitaristas.
La implementación de la estructura curricular implicó el establecimiento de áreas que impactó al interior de las instituciones produciendo modificación de horarios, reasignación de tareas, fusión de diferentes disciplinas, etc. Los profesores de las distintas disciplinas unificadas en áreas (Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, etc.) se vieron obligados a reasumir otras funciones y actividades extraescolares (por ejemplo, para unificar notas), que se transformaron de hecho, en una flexibilización laboral en tanto demandó mayores tareas por el mismo salario. Por otra parte, la carga horaria establecida en planes de estudios anteriores, era mayor a la planteada por la actual currícula, lo que implicó en la práctica, que las horas no contempladas fueran reubicadas provisoriamente en los EDI o en otras actividades, generando incertidumbre e inestabilidad laboral. Evidentemente, más que resolver problemas de espacios curriculares, lo que se pretendió fue resolver un problema económico: un solo profesor a cargo resultaba más barato.

La desaparición de los talleres en las Escuelas Técnicas y el reemplazo de los ciclos superiores por los Trayectos Técnicos Profesionales banalizan la formación técnica específica, y pone a las escuelas técnicas en un serio riesgo de desaparecer, en tanto estos trayectos no son obligatorios, lo cual implica además, la inestabilidad laboral para los Maestros de Enseñanza Técnica y una clara desjerarquización de sus funciones. Por otra parte, el Tercer Ciclo de la EGB y los nuevos polimodales creados por la reforma atentan contra la formación integral y científica, ya que niegan el alto grado de especificidad que cada una de las disciplinas ha alcanzado, en el plano de la investigación y de la construcción de nuevos objetos, destruyendo de hecho las identidades científicas, al disolver las fronteras disciplinares y diluir los contenidos en fragmentos estancos. Esta política curricular ha terminado construyendo una serie de áreas y espacios curriculares "híbridos" que no tienen ningún tipo de asidero científico-técnico.
Como decíamos más arriba, esta política educativa responde a la actual colonización económica y política que tiene la Argentina, cuya expresión cotidiana más contundente se ve reflejada en las noticias que escuchamos a diario. En los últimos días, los noticieros nos informan sobre las órdenes o propuestas que el Banco Mundial y el FMI ofrecen y discute con el gobierno de Kirchner para salir de la crisis económica y social que ellos mismos crearon y fomentaron. Paradójicamente, los mismos que provocaron el incendio (representantes políticos nacionales e internacionales), pretenden aparecer hoy como los bomberos que lo apagan, y se postulan como los precursores del crecimiento y del desarrollo económico.
Evidentemente, el actual gobierno de Kirchner ha implicado un cambio, pero ese cambio es simplemente de "estilo", un "nuevo estilo de ropas y camisetas" que se constituye en un simple cambio de trajes que busca construir legitimidad política ante la creciente participación popular que hizo tambalear el sistema político y económico el 19 y 20 de diciembre del 2001. Y el nuevo "estilo" Kirchner construido a través de su discurso demagógico y de los medios de comunicación masivos que lo alimentan, se desnuda cuando miramos la esencia que se esconde bajo el nuevo ropaje. Esa esencia se expresa en la búsqueda de nuevos acuerdos con los organismos internacionales y con Bush para continuar asegurando el pago de la deuda externa o discutiendo la conformación del Mercosur en función de negociar con el ALCA. Ni Kirchner, ni la Ctera-CTA nos dicen que el MERCOSUR es un acuerdo económico para favorecer a las grandes empresas; por el contrario lo muestran como una panacea e "ingenuamente" quieren hacernos creer que con el ALCA se puede negociar.
Nos preguntamos, ¿Es posible salir de la crisis mientras sigamos pagando la deuda externa? ¿Es factible lograr bienestar económico para los trabajadores, mientras las grandes empresas multinacionales sigan decidiendo sobre nuestro futuro y se sigan beneficiando a costa de la mayoría de los argentinos? ¿Es posible lograr crecimiento económico acordando con Bush la futura conformación de mercados comunes como el ALCA, donde las empresas norteamericanas tendrán libertad absoluta para imponer sus intereses?
Nosotros consideramos que no. Por eso, nos parece que la carta enviada por la conducción de CTERA a Filmus (entregada como parte de los materiales para el Congreso), y diferentes opiniones mediáticas de Marta Maffei, crean expectativas en el actual gobierno, alimentando un nuevo engaño, que a la vez es producto de la tregua que el sindicalismo le ha concedido al gobierno de Kirchner. La conducción de Ctera nos tiene acostumbrados a posturas conciliadoras y policlasistas, expresadas en los acuerdos con la Alianza (Frepaso-UCR) primero, el Frenapo Y el ARI posteriormente y su aval al Plan Fénix. Esta forma de hacer política es la que la lleva a omitir entre sus consignas la exigencia por la derogación de la LFE y LES, herramientas legales del ajuste educativo. Al mismo tiempo pone en práctica una política de consenso y concertación permanente que en vez de cambiar la relación de fuerzas entre la patronal y los trabajadores, solo logra dar más aire al gobierno de turno.
La actual situación hace necesario que en este Congreso reivindiquemos y exijamos una política gremial que se proponga un plan de lucha nacional que plantee:
1) La derogación de la L.F.E., L.E.S y toda la legislación y reglamentación que implementa el ajuste educativo.
2) La defensa irrestricta de la educación pública estatal, laica (consigna omitida por la Ctera) y gratuita. Por el mantenimiento del rol único e indelegable del Estado en el financiamiento educativo. Contra todo financiamiento alternativo.
3) Por el aumento del presupuesto educativo a través de:
-impuestos progresivos específicos a las grandes empresas;
-no pago de la deuda externa (que la paguen los grupos monopólicos nacionales e internacionales y los militares que la generaron y se beneficiaron con ella y no los sectores populares);
-blanqueo de los grandes deudores fiscales con embargo y cárcel;
-derogación de los subsidios a la enseñanza privada sin desconocer la defensa de los derechos de los compañeros que se desempeñan en ese sector y a cualquier tipo de organismo (fundaciones, ONGs, sindicatos) que pretendan sustituir la función de las instituciones educativas estatales.
4) Contra la política de reconversión educativa que instala en las escuelas el ajuste, la flexibilización laboral y precarización laboral, la competencia entre las instituciones y los docentes, la privatización encubierta o no de la educación, contra la descentralización educativa que postule el autofinanciamiento, la autogestión y el arancelamiento mientras se centraliza el control, la evaluación y todo tipo de disposiciones reglamentarias contra los compromisos por escuela ya que avanza en la descentralización.
5) Contra el ajuste en educación que prevé el cierre de cursos y cargos, el desmantelamiento de las institutos de nivel superior de la provincia que serían subordinados a la esfera universitaria con el riesgo concreto de pérdida de horas cátedras y por la eliminación de los mismos. Contra la privatización de los centro de investigación y la provincialización de las universidades. Contra la privatización de las instituciones educativas (nivel inicial, primario, secundario, superior universitario y no universitario) a través de aranceles y /o cobro de matrículas. Contra el proyecto de escuelas autogestionadas (charter u otra variante). Contra toda evaluación al final del Polimodal que signifique un filtro para entrar a la Universidad.
6) Por la suspensión de la E.G.B, Polimodal y T.T.P. Por la derogación de toda legislación provincial que aplica la actual estructura (por Ej. decretos 1553 que implica la desvaloración del desarrollo profesional del docente y el decreto 636 que crea una Junta de Calificaciones antidemocrática en oposición a la Junta de Clasificación de Antecedentes que ha sido históricamente reivindicado por la docencia santafesina, o el 4052 que se constituye en un paso más hacia la inestabilidad laboral). Por la defensa irrestricta de todos los cargos y horas cátedras reconvertidas. Contra la unificación de disciplinas en áreas de 8° y 9° año, ya que es acientífica y flexibiliza a los docentes y ataca la estabilidad laboral de los compañeros (Ej. Prof. de historia, Geografía, Física, Biología, etc). Contra el desmantelamiento de contenidos en la educación secundaria que atenta contra una educación integral y humanística.
7) Contra la destrucción de las escuelas técnicas y la precarización laboral que implica la implementación de los EDI. Defensa irrestricta de los cargos y horas de las Escuelas Técnicas. Contra la transformación en horas cátedra de los cargos MEP y MET. Por la defensa de la anterior estructura de las escuelas técnicas y medias.
8) Por un aumento salarial acorde al costo de la canasta familiar. Por el traspaso al básico del presentismo, del incentivo docente y de todas las asignaciones complementarias en negro estipuladas en el sueldo.
9) Por la titularización de cargos vacantes en todos los niveles. Urgente convocatoria a concurso de ingreso y ascenso en todos los niveles del sistema educativo provincial.
10) Por un perfeccionamiento gratuito acorde a las necesidades de las instituciones escolares y de los docentes en horario de trabajo. Contra todo intento de flexibilización a través de cursos fuera de horario de trabajo, durante los fines de semana y/o durante las vacaciones y/o recesos escolares.
11) Por el mantenimiento del régimen de licencias y por la recuperación de las licencias coartadas y que atentan contra los derechos adquiridos. Por la recuperación de un régimen de licencias más favorables a los docentes.
12) Contra los sistemas de evaluación implementadas por el gobierno, ONGs a nivel internacional, nacional y provincial sobre los alumnos, docentes e instituciones.
13) Por la plena vigencia de la aptitud psicofísica certificada obtenida al momento de ingresar al sistema. Contra la generalización de la certificación de aptitud relativa.
14) Por un Congreso Provincial de Educación que abra un espacio de discusión y resolución para todos los docentes de los diferentes niveles del sistema educativo.
15) Por un plan de lucha profundamente discutido en las bases que unifique los reclamos de todos los niveles y modalidades.
NO A LA TREGUA.
SI A LA MOVILIZACIÓN MASIVA Y UNIFICADA.