viernes, 26 de septiembre de 2008

CON ESOS AMIGOS NO NECESITAMOS…


Irene Aragona
El amigo de Yasky, Daniel Filmus, ministro nacional de educación, presentó en octubre de 2003 una propuesta para canjear deuda externa por educación.
Que Jacques Delors, ex – presidente de la Comisión europea, ya lo hubiera planteado 7 años atrás, no fue óbice para que dicho ministro, simpático y “progre”, presentara como original una idea, que ni siquiera era una burda copia sino un cumplimiento de órdenes.
El canje de deuda externa por educación forma parte de un paquete mayor de canjes: biodiversidad, inversiones en desarrollo, etc
La UNESCO, la organización de las blancas palomitas, junto a UNICEF, amigas de la dirección celeste de la CTERA (y también de Filmus!!), sería el organismo que encabezaría “...el estudio de los mecanismos para plantearle a los organismos de crédito y a los países acreedores la posibilidad de canjear deuda por educación1.
Hace unos días, en Costa Rica, durante la XIV Cumbre Iberoamericana “...España aceptó la propuesta de la Argentina para cancelar porcentajes de los servicios de la deuda bilateral...canjear inversiones en educación básica”2.
Es evidente que la multitud de argumentos acerca de la ilegitimidad de las siderales sumas de dinero que han ido al pago de la deuda, y la consideración de haber sido pagada muchas veces ya, no mueve un solo pelo a los funcionarios argentinos, empezando por Kirchner y Daniel Filmus3.
La Nación (20/11/04) nos informa que “...falta conocer la letra chica: en qué porcentajes y con qué mecanismos”.
Como cualquier paisano del pueblo engañado, con la mentada letrita en alguna ocasión, llevamos las manos hacia nuestros amenazados bolsillos. Aquí se trata de la garra del imperialismo y no necesita escribir en inglés para saquearnos una vez más. Lo puede hacer en la lengua de Cervantes.
Tanto Zapatero, el presidente de España, como su rey, más allá de su castizo idioma, representan a las multinacionales (algunas de las cuales nos han elegido para pagar las tarifas más caras del mundo).
En consecuencia, como mínimo... ¿no deberíamos preguntarnos por qué les interesa desarrollar la educación básica en la Argentina?
Con vocación de ingenuos, podríamos decir: ¡Por amistad! Y agregar alegremente mirando hacia una hipotética cámara: ¡Tenemos muchos lazos que nos unen!
Como no lo somos, y no depositamos confianza en el rey ni en un “Zapatero” que nos podría dejar sin zapatos, ni tampoco confiamos en la UNESCO, ni en la UNICEF o cualquiera de las ONGs destinadas a monitorear la propuesta de canje... le sugerimos, amable, paciente lector o lectora, haga un ejercicio de transitividad pero al revés. Vea quiénes son amigos de quiénes y... ¡cuídese!
Mientras tanto, lo más seguro será prepararse para luchar.