Reflexione usted querido/a lector/a sobre la Educación en las escuelas santafesinas marginadas. Se encontrará pensando en el contexto interno y externo donde se desenvuelven dichas escuelas:
* En que una gran mayoría de los/as alumnos/as deben almorzar en el comedor escolar ya que en los hogares sus padres carecen de medios económicos para la subsistencia diaria.Y un alto porcentaje de los alumnos/as son desnutridos/as.
* En que la mayoría de los padres de nuestros alumnos son subocupados o desocupados. Algunos de los cuales son obligados a contraprestar un servicio de varias horas por un plan llamado Jefas y Jefes de hogares o planes similares los cuales carecen de seguro por si se accidentan. O los mantienen con la expectativa de tener un trabajo genuino mientras hacen la misma tarea que quien lo tiene, pero por migajas.
* En que muchos/as alumnos/as deben realizar changas: ventas de estampitas en los colectivos; algunas golosinas en los semáforos; limpieza de vidrios a los autos; venta de huevos en los carros; junta de cartones y otras cosas descartables para la venta, etc.
* En que varios viven en la calle, algunas veces con la abuela, la tía, un pariente y otras veces en ningún lugar de estos sino en la plaza, en la terminal de ómnibus.
Si el contexto externo es duro de sobrellevar, no es el único, ya que las condiciones internas de las escuelas compiten, en lo peor, con ello.
Escuelas donde debe enseñarse en el marco de continuas interferencias, como por ejemplo:
• Dejar las tazas para merendar.
• Contar las facturas exactas para la merienda.
• Escribir las cantidades de alumnos que vinieron a fin de dejar asentado para el comedor.
• Servir tazas con la leche.
• Tomar la leche.
• Limpiar la leche que se volcó.
• Devolver las tazas para que las laven.
• Sentir los gritos de los chicos que merodean y tiran cosas o escupen desde las ventanas.
• Escuelas con el estado edilicio deplorable. Las condiciones de seguridad de los edificios escolares hacen que diariamente se exponga a los/as alumnos/as, docentes, no docentes, padres al peligro continuo, por:
• Paredes rajadas.
• Paredes húmedas.
• Aulas sin vidrio.
• Aulas sin ventiladores.
• Aulas sin estufas.
• Sin aulas, dando clase en la biblioteca, en un pasillo, en el comedor con olores y moscas... donde la creatividad y la “optimización de los recursos” nos permitan.
• Aulas sin electricidad.
• Escuelas sin teléfono.
• Tomas de la luz sin tapas, tapadas con cinta, con cartón, con chapas, con lo que nos imaginemos.
• Techos que llueven.
• Techos que se caen.
En este contexto se encuentra la Educación Artística y en este caso, la Educación Plástica. E. Plástica que significa para el gobierno Nacional, en la Nueva Ley de Educación, un tipo de educación de carácter OPCIONAL, no obligatoria.
El docente de Plástica hoy esta flexibilizado de manera tal, que en un cargo es responsable de impartir una educación de calidad a más de 500 alumnos, con la cantidad de 20 o más grados que varían desde los 6 años a los 16, con la suerte de verlos cada 15 o 21 días. O debe trabajar 3 días en un turno y 2 en el otro como ciertos bibliotecarios. Sí, educación de calidad...
La Plástica considerada opcional para el Gobierno Nacional es el lugar donde nuestros alumnos canalizan sus frustraciones, miedos, alegrías, pasiones, saberes, aprendizajes.
Es un momento durante el que, muchas veces, pueden “descargar” sus energías en algo que no sea sólo escribir. La Plástica es un espacio donde fundamentalmente se aborda la imagen. Y en algunos casos, existe la imposibilidad de expresarse porque el medio en el que se vive es tan difícil, angustiante, en continua incertidumbre, que les impide poder crear.
Dentro de la imagen, en los dibujos de nuestros/as alumnos/as detectamos, por ejemplo, aquellos que no dibujan nada. Los que no pueden expresar ni siquiera a través del dibujo lo que les pasa. Algunos demuestran sus inseguridades, borran y borran; otros sus broncas rompen la hoja, la rayan, la comen.
Muchos no tienen un espacio propio para dibujar (su carpeta, su cuaderno), esperan a ver si la seño o el profe trajo una hoja. Otros no se atreven ni a preguntarle si tiene una hoja.
Los que pueden dibujar no consiguen realizar una línea del dibujo que “le salga” sin temblequear (desnutrición, golpes), no tienen fuerza.
Otros dibujan en el bordecito (problema de autoestima, quieren cuidar las hojas para que le alcance para otra próxima vez).
Muchos no pueden representarse. Se representan sin sus manos y sin sus pies (que son las extremidades que más están en contacto con la realidad).
No pueden llegar hasta el proceso en que pintan. Y los que pintan, su motricidad no les permite pintar dentro de cada cosa dibujada.
Muchos pintan de un solo color (es el único que tienen).
Otros a pesar de toda su realidad circundante logran interiorizar lo que se “les pide”, representarlo en el papel, y después “cumplir” con el proceso de pintado.
La Plástica en las escuelas marginadas tiene mucho por hacer. Les puede permitir a los chicos conocer sobre la fantasía, acrecentar la creatividad, flexibilizar su pensamiento. No me refiero a la reforma educativa-laboral que busca trabajadores flexiblemente explotados, sino, a poder modificar el mundo que los rodea. La Plástica puede acercarlos a la multiplicidad de saberes.
Mostrarles que hay otros niños que, como ellos, tienen capacidad. Si, capacidad. ¿Quién puede creer que nuestros niños no sean capaces? Si con lo que los rodea todavía pueden llegar a la escuela y querer aprender.
En la Plástica se comparte, se coopera, y se dibuja desde la individualidad y la grupalidad. Cada niño o niña no dibuja igual a otro/a y se debe explotar esta diversidad. Cada uno interioriza la realidad, de lo que lo rodea, de manera diferente.
También permite producir un acercamiento importante a la realidad (la realidad del presente, del pasado, y aventurarse en la realidad del futuro).
Todos pueden desarrollar la percepción analítica; es decir, poder analizar políticamente, socialmente, económicamente, estéticamente, cualquier hecho.
Acercarnos a nuestros/as alumnos/as con cuentos, poesías, imágenes (en reproducciones, en fotos, en revistas, diarios, etc.) de manera que puedan “volar” hacia otro lugar, otro tiempo, otro espacio, otra sociedad. De eso se trata, si se quiere, relacionarlo con su presente para observarlo, analizarlo, cuestionarlo, MODIFICARLO.
También mostrarles otras formas de relación con la fantasía, de qué manera: pintando, construyendo, dibujando, haciendo murales, modelando.
Ahora. ¿Qué cosa enseñarles? ¿Qué cosa ser capaces de analizar? ¿Qué alumnos/as queremos formar?
Nos preguntamos: ¿Queremos que sean verdaderamente críticos, alumnos/as que piensen? ¿O sólo utilizarlos para programas o programitas que permitan tapar la problemática educativa con un pequeño parche que realmente se queda en lo discursivo y no atiende la verdadera y real problemática de las Escuelas Marginadas?
Podemos pensar en miles de cosas para ofrecer a nuestros/as alumnos/as si no careciéramos de la IGUALDAD de posibilidades y de OPORTUNIDADES. A nuestra clase, sólo nos queda, buscar nuevos y propios horizontes.
Ya que desde el Estado y del Gobierno con su presupuesto educativo acotado, escuálido (*), la Educación como prioridad es meramente un DISCURSO.
(*) No subsidiar la enseñanza privada podría ser una solución como dejar de subsidiar a la Iglesia, también.
Ana María Rossi
anarossi35@gmail.com
Prof. de Educación Artística
Delegada Escuela nº 1109, Bº Yapeyú,
Santa Fe