martes, 7 de octubre de 2008

DIA DEL MAESTRO/A

Ser maestro o docente, es un viaje. No vas solo, tenés unos cuantos en tu espalda, que esperan que los acerques por lo menos...un trecho.
Si querés enseñar realmente a leer y escribir o lo que sigue, no solamente tenés que colgar un diploma en la pared, también tenés que abrirle la cabeza, lo más posible, a un montón de pibes para que puedan aprender.
• De buenas a primeras tenés que aprender vos antes que la blanca palomita, ya que carrera docente no te enseña un montón de cosas que necesitás, como por ejemplo:
• que esa adorable criatura ni te conoce... porque va a querer entender lo que le explicas?
por ejemplo:
• que sos mucho más aburrida que la tele y la compu... por qué te va a tener que prestar atención?
por ejemplo:
• que lo que le decís es chino básico y él estaba mucho mejor antes de tener que ponerse un guardapolvo.
por ejemplo:
• que el pequeño ciudadano piensa todo lo contrario a lo que vos pensás, respecto de los contenidos, y encima no tiene ganas. TE QUERÉS MATAR!
Y bueno...por qué habría de tener ganas?
si se tuvo que levantar a las siete de la mañana por obligación, desayunar dormido, lavarse la cara con agua fría y caminar 10 cuadras con un peso de cinco kilos en su espalda hasta la escuela y para colmo al llegar se le presenta uno más grande que está dispuesto a tratarlo de boludo.
Tampoco te dicen por ejemplo:
Que les encanta torturarte psicológicamente para llamar la atención, ya que en la casa no le dan, ni pelota, con el tema de "la inflación" y "el nunca alcanza para fin de mes"
-Pibe, no te damos todo acaso, tu madre y yo?
-¿Qué más querés?
-Andá a la escuela, y dejame de joder!
Y bueno...después de unos años te caen las fichas y podés encontrar en el viaje un montón de otras cosas que tampoco te habían dicho.
Una, anticiparte a las miradas y entender que es lo que quiere decir ese pequeño Krueger y calmarlo.
Otra, agradecer a la vida el haber conocido personitas tan chiquitas y tan fuertes que no se doblegan ante nada ni ante nadie.
Además, reconocerte en él, ya que de un día para otro te cuestiona, te enriquece y hasta te hace reír.
Por último, hacerlos conscientes de su crecimiento y el poder que adquirieron. Ellos, los pibes que estuviste empujando un montón de tiempo.
Y al terminar la jornada, encuentro a mis hijos en casa... continúo con la clase, prácticamente. Ya que esos abusadores no tienen ningún hábito de orden.
¿A qué hora me van a relevar del cargo?
¿Cuándo me aumentan el sueldo?
FELIZ DÍA COMPAÑEROS/AS!!!

Gabriela Invinkebried
Maestra de Educación Especial
Directora Escuela Nº 2068 - Santa Fe