
Ezio Agretti
Se le está terminando el veranito a Kirchner. El crecimiento económico ilusorio generado por el resorte de la devaluación y que sólo le significó beneficios a la vieja oligarquía terrateniente que cambió trigo por soja, comienza a mostrar los índices habituales. Por lo tanto: “ante viejas enfermedades, conocidas recetas”.
Finalizado el saqueo provocado por las privatizaciones durante la década del ’90, el gobierno nacional se ve obligado a ofrecer lo que no tiene para no perder la confianza de los saqueadores: FMI, BM, G7, G20 y los “pobres pequeños bonistas extranjeros”, que necesitan el dinero argentino para dar de comer a sus familias. Ante esto, ¿cuáles son esas conocidas recetas?
• Un “nuevo” megacanje por el cual se continúa coqueteando con los bancos yanquis (el Bank of New York ya desertó) entre los cuales la banca JP Morgan (¿le suena?) sería la principal candidata para salir de “garante”.
• “Nuevas” relacioes carnales, esta vez con China, cuyas inversiones prometen terminar con la desocupación (en el país asiático). Volvería a liquidarse la industria nacional, pero nuestros hijos tendrían juguetes baratos en la próxima Navidad.
• Mientras tanto, negociación va... negociación viene..., la receta que nunca pasa de moda es la de seguir pagando religiosamente la deuda externa. ¡Eso que estamos en default!
Hacia estas recetas se fueron las ganancias surgidas del crecimiento económico en este país sojero. Nuestra provincia, que en los últimos años vio crecer la leguminosa hasta en los patios de las casas, aportó en gran parte a ese crecimiento. Lo que es lo mismo que decir: aportó buena parte del dinero que se transfirió al FMI. Mientras tanto, la provincia de Santa Fe sigue teniendo a la salud y a la educación en el último escalón de sus prioridades.
Esa gran lucha que llevamos adelante los trabajadores docentes y que continuaron los estatales autoconvocados por el aumento salarial, terminó con una nueva burla por parte del gobierno y una nueva agachada de la burocracia del gremio. Cuando a principios de noviembre los compañeros tuvieron en sus manos el recibo de sueldo, muchos cayeron en la cuenta de esa realidad. ¿¡Cómo 30 $ si tengo veinte años de antigüedad!?
Expresiones como ésta se escucharon a montones. Lo cierto es que nos mintieron nuevamente. Ahora, nuestros dirigentes, que tan bien manejan los números y que tuvieron la celeridad de hacer votar a 25000 docentes en nueve horas para que se levantara el paro y aceptar, así, la propuesta del gobierno: ¿no sabían que la propuesta era eso?, ¿no fueron ellos quienes participaron de las reuniones con el gobierno, negándose a dar participación a las bases? Y si aún así no lo vieron, ¿fue por ineptitud o por acordar con la política de Obeid y Kirchner?
Muchos elementos pueden aportar claridad a esta pregunta. Recordemos que fue CTERA (CTA) la que firmó con Filmus los ciento ochenta días de clases; que la FTV (CTA) fue al Congreso de la Lengua en Rosario a vivar al presidente Kirchner en las puertas del teatro; que el Movimiento “Argentinos en el Exterior" (CTA) premió al canciller Rafael Bielsa; y que, en Santa Fe, AMSAFE (CTERA-CTA) acordó con Obeid este aumento trucho y le garantizó que no habría conflictos durante el inicio del ciclo lectivo en el próximo año.
Por eso, compañeras y compañeros, tenemos que empezar desde ahora la lucha por un aumento salarial real, para lo cual la única medida que nos puede garantizar la victoria es el NO INICIO DE CLASES EN EL 2005 HASTA LOGRAR EL AUMENTO Y LA PARTICIPACIÓN DE LAS BASES EN LAS NEGOCIACIONES. Porque las bases no agachan la cabeza, LAS BASES EXIGEN.